domingo, 1 de febrero de 2015

Preguntas de examen del fragmento del texto clásico

Preguntas:


Apartado b): Identificación y explicación del contenido del texto.

Conceptos escogidos para el comentario (Glosario):


- Discurso del método

- Duda metódica

- Escéptico de (escepticismo)

- Duda

- Ideas

- La vida es un sueño

- Sentidos

- Sueños

- Genio maligno

- Ideas adventicias

- Ideas facticias

- Ideas innatas

- Dios

- Geometría

- Nueva ciencia

- Matemáticas

- Objetos

- Sustancias extensas

- Elementos primarios

- Experiencia

- Razón

- Existencia de Dios

- Alma

- Sustancia infinita

- Pasos del método

- Analizar

- Sintetizar

- Enumerar

- "Pienso luego existo"

- Sustancia pensante

- Evidencia o certeza

- Bases del método científico

- Galileo



Comentario:

Descartes, hace referencia en este fragmento de su obra denominada Discurso del método, que todo sujeto puede soñar y ver al estar despierto de que todo es falso, por lo tanto, el individuo puede cuestionarse todo conocimiento aprendido anteriormente (duda metódica) e incluso puede llegar a ser escéptico, pero no debe negar ni dudar de que las ideas están en el pensamiento, es por eso que  la vida es un sueño, es como decir que vivir es soñar o viceversa. En Descartes, aparecen tres niveles de duda; sentidos, sueños, genio maligno. Las ideas que están en nuestro pensamiento pueden ser de tres tipos: adventicias, facticias e innatas. Las ideas innatas son las que tenemos desde el principio, es decir, desde que nacemos, éstas hacen referencia al concepto o a la idea que tenemos de un Ser Perfecto o Dios, el cual existe como una demostración de geometría, que es una nueva ciencia exacta y que guarda relación con las matemáticas. Descartes concebía los objetos como sustancias extensas, es decir, elementos primarios aportados por la experiencia. Los sentidos no pueden asegurar nada a no ser que intervenga la razón. Algunos se piensan que todo es verdadero excepto la existencia de Dios y el alma, sin embargo, es al contrario. Éste es una sustancia infinita que será demostrable gracias a los pasos del método, que consisten en analizar, sintetizar, enumerar... Como todo lo que hay en nosotros proviene de éste, significa que nuestras ideas son verdaderas. En los sueños se nos aparecen objetos como nos los representan nuestros sentidos, que engañan y que gracias a éstas tenemos ideas facticias, ésto hace que dudemos de todo, pero de lo que no hay duda de que si uno piensa significa que existe, o sea, "pienso luego existo". Uno mismo se divide en cuerpo-alma y se corresponde con la sustancia que piensa, es decir, sustancia pensante. No debemos ser persuadidos por nada incierto excepto por la razón que nos da la evidencia o certeza, uno de los pasos del método científico, que parten de la base (bases del método científico) puestas por Galileo, para saber que las cosas existen, en especial, Dios. La razón nos dice que nuestras ideas tienen algo de verdad, éstas no son todas verdaderas, así que hay que hallar la verdad en las ideas que tenemos estando despiertos y no dormidos





Apartado c): Justificación desde la posición filosófica del autor.


Conceptos ecogidos para el comentario (Glosario):


- Discurso del método

- Duda metódica

- Escéptico de (escepticismo)

- Duda

- Ideas

- La vida es un sueño

- Sentidos

- Sueños

- Genio maligno

- Ideas adventicias

- Ideas facticias

- Ideas innatas

- Dios

- Geometría

- Nueva ciencia

- Matemáticas

- Objetos

- Sustancias extensas

- Elementos primarios

- Experiencia

- Razón

- Existencia de Dios

- Alma

- Sustancia infinita

- Pasos del método

- Analizar

- Sintetizar

- Enumerar

- "Pienso luego existo"

- Sustancia pensante

- Evidencia o certeza

- Bases del método científico

- Galileo

- Francis Bacon

- Novum Organum

- Mecanicismo

- Finalismo

- Racionalista de (Racionalismo)

- Hume

- Empirista de (Empirismo)

- Cualidades secundarias

- Filosofía de la Representación

- Monarquía absolutas

- "El fin justifica los medios"

- Maquiavelo

- Política

- Primer motor

- Método inductivo

- Ídolos

- Ídolos de la tribu

- Ídolos de la caverna

- Ídolos de la plaza pública

- Ídolos del Teatro




Comentario:

Dicho lo mismo, Descartes, hace referencia en este fragmento de su obra denominada Discurso del método, que todo sujeto puede soñar y ver al estar despierto de que todo es falso, por lo tanto, el individuo puede cuestionarse todo conocimiento aprendido anteriormente (duda metódica) e incluso puede llegar a ser escéptico, pero no debe negar de que las ideas están en el pensamiento, es por eso que  la vida es un sueño, es como decir que vivir es soñar o viceversa. En Descartes, aparecen tres niveles de duda; sentidos, sueños, genio maligno Las ideas que están en nuestro pensamiento pueden ser de tres tipos: adventicias, facticias e innatas. Las ideas innatas son las que tenemos desde el principio, es decir, desde que nacemos, éstas hacen referencia al concepto o a la idea que tenemos de un Ser Perfecto o Dios, el cual existe como una demostración de geometría, que es una nueva ciencia exacta y que guarda relación con las matemáticas. Descartes concebía los objetos como sustancias extensas, es decir, elementos primarios aportados por la experiencia. Los sentidos no pueden asegurar nada a no ser que intervenga la razón. Algunos se piensan que todo es verdadero excepto la existencia de Dios, que es una sustancia infinita, sin embargo, es al contrario. Como todo lo que hay en nosotros proviene de éste, significa que nuestras ideas son verdaderas. En los sueños se nos aparecen objetos como nos los representan nuestros sentidos, que engañan y que gracias a éstas tenemos ideas facticias, ésto hace que dudemos de todo, pero de lo que no hay duda es de que si uno piensa significa que existe, o sea, "pienso luego existo". Uno mismo se corresponde con la sustancia que piensa, es decir, sustancia pensante. No debemos ser persuadidos por nada incierto excepto por la razón que nos da la evidencia o certeza de que Dios existe. Para Descartes, el universo es como una maquina, la cual se analiza, ésto es el mecanicismo y que ésta anda gracias a un primer motor, el cual es Dios, ésto es el finalismo. Para llegar a conocer la verdad, Descartes seguirá unos pasos esenciales (analizar, sintetizar, enumerar...), relacionados con el método inductivo, que consistirá en ir de lo general a lo particular. Ésto mismo tiene relación con la supresión de Ídolos, que son prejuicios que hay que eliminar para avanzar y pensar más científicamente para así tener verdades. De ésto habla Francis Bacon en su obra Novum Organum. Todo ésto, da a entender de que Descartes, era racionalista, es decir, toda idea, razonamiento o conocimiento, parte de la razón. Sin embargo, filósofos como Hume pensaban al contrario que éste puesto que eran empiristas y por lo tanto, pensaban que todo lo anterior dicho parte de la experiencia, obtenida en parte gracias a los sentidos que son cualidades secundarias. Ambas corrientes, inauguran la Filosofía de la Representación: lo real es lo representado en la mente del sujeto. En el primero lo real se nos representa gracias a la razón y en el segundo por la experiencia. La época de Descartes, es en cuanto política, una época de monarquías absolutas justificada por su eficacia, de aquí que Maquiavelo dijera: "el fin justifica los medios", es decir toda acción del ser humano, ya sea buena o mala, está justificada.

miércoles, 21 de enero de 2015

Resumen de los apuntes de Descartes

Descartes y el Racionalismo

Las características generales del Racionalismo son las siguientes y El problema de la moral


 4. El Racionalismo de Descartes.

 4.1. Las características generales del Racionalismo son las siguientes.

 • La preocupación por el método: para los racionalistas el método universal, válido para todas las ciencias, debe seguir el modelo de las matemáticas. La filosofía deja de ser la ciencia de la naturaleza para ser la ciencia del método.

 • El problema del conocimiento: para los racionalistas los sentidos no juegan ningún papel en el proceso de conocimiento. La facultad protagonista del conocimiento es la razón. Siguiendo las leyes racionales llegamos inevitablemente a la razón.

 • El objeto de conocimiento no van a ser las cosas, sino las ideas. Las ideas son conocidas de forma inmediata mediante una intuición directa. El problema del racionalismo es demostrar que entre las ideas y la realidad hay una correspondencia precisa. La clave de este problema está en la importancia que se le concede al sujeto frente al objeto. La experiencia del objeto pierde protagonismo ante las ideas innatas del sujeto.

• El subjetivismo: el racionalismo se caracteriza porque el sujeto es activo, no pasivo como en Aristóteles. Esta actividad racional garantiza la certeza como criteriode verdad, la validez del conocimiento (la verdad) radica en el asentimiento subjetivo (dejar de dudar) o certeza.

Glosario:

- Certeza

- Ciencia

- Conocimiento

- Duda

- Idea

- Intuición directa

- Ideas innatas

- Matemáticas

- Método

- Objeto

- Racionalista

- Razón

- Sentidos

- Sujeto


  5. El problema de la moral.

Todas las pretensiones filosóficas cartesianas tenían como objetivo encontrar el modo adecuado de guiar nuestra propia conducta para lograr la felicidad. Para ello es imprescindible haber alcanzado antes un conocimiento verdadero y seguro sobre la realidad, en el que fundamentar nuestra acción. Además de este conocimiento cierto sobre el mundo y nosotros mismos, es necesaria la virtud.
Para Descartes, dos serán los requisitos imprescindibles para lograr la felicidad: razón y virtud:
La razón debemos emplearla en descubrir los criterios que determinan la bondad o maldad de las acciones humanas.
Además del conocimiento de lo que es bueno, hemos de ser virtuosos. La virtud la lograremos si somos capaces de dominar las pasiones. Éstas no son en sí mismas malas, si las sabemos controlar.

Hay que añadir que estamos ante una ética de marcado carácter intelectualista, estoico y cristiano, en la que el conocimiento de lo bueno y el hábito (la virtud) nos reportaría la felicidad. Para lograrla hay que juzgar correctamente, aceptar el destino y habituarse a seguir los dictados de la razón.


Glosario:

- Ética

- Felicidad

- Conocimiento

- Pasiones

- Razón

- Virtud



Resumen de las características generales del Racionalismo  y El problema de la moral


4.1.  Las características generales del Racionalismo son las siguientes:

El método universal, válido para todas las ciencias, debe seguir el modelo de las matemáticas. El conocimiento, los sentidos no son importantes pero si la razón. Las ideas, conocidas de forma inmediata mediante una intuición directa. El sujeto cobra mayor importancia que el objeto ante las ideas innatas del mismo. Al ser el sujeto activo podemos llegar a la verdad, sin dudar.



 5. El problema de la moral.

Los propósitos cartesianos, es conseguir la felicidad para el sujeto. Para ello, es necesario alcanzar un conocimiento verdadero acerca de la realidad. Para Descartes hay dos maneras de obtener la felicidad: la virtud y la razón. El ser humano ha de tener virtudes, si domina sus pasiones, las cuales no son malas si se controlan. La razón debemos emplearla en descubrir los criterios que determinan lo bueno y lo malo de las acciones humanas. Estamos ante una ética, en la que el conocimiento de lo bueno y el hábito, llevaría a la felicidad. Para lograr esto hay que juzgar correctamente y aceptar el destino.

Resumen del septimo fragmento de Descartes

Discurso del método de Descartes

SÉPTIMO FRAGMENTO

Además de esto, tenía idea de varias cosas sensibles y corporales; pues, aunque supusiese que soñaba y que todo lo que veía o imaginaba era falso, sin embargo, no podía negar que esas ideas estuvieran verdaderamente en mi pensamiento. Pero puesto que había conocido en mí muy claramente que la naturaleza inteligente es distinta de la corporal, considerando que toda composición indica dependencia y que ésta es manifiestamente un defecto, juzgaba por ello que no podía ser una perfección de Dios al estar compuesto de estas dos naturalezas y que, por consiguiente, no lo estaba; por el contrario, pensaba que si existían cuerpos en el mundo o bien algunas inteligencias u otras naturalezas que no fueran totalmente perfectas, su ser debía depender de su poder de forma tal que tales naturalezas no podrían subsistir sin él ni un solo momento.

Posteriormente quise indagar otras verdades y habiéndome propuesto el objeto de los geómetras, que concebía como un cuerpo continuo o un espacio indefinidamente extenso en longitud, anchura y altura o profundidad, divisible en diversas partes, que podían poner diversas figuras y magnitudes, así como ser movidas y trasladadas en todas las direcciones, pues los geómetras suponen esto en su objeto, repasé algunas de las demostraciones más simples. Y habiendo advertido que esta gran certeza que todo el mundo les atribuye, no está fundada sino que se las concibe con evidencia, siguiendo la regla que anteriormente he expuesto, advertí que nada había en ellas que me asegurase de la existencia de su objeto.

Así, por ejemplo, estimaba correcto que, suponiendo un triángulo, entonces era preciso que sus tres ángulos fuesen iguales a dos rectos; pero tal razonamiento no me aseguraba que existiese triángulo alguno en el mundo. Por el contrario, examinando de nuevo la idea que tenía de un Ser Perfecto, encontraba que la existencia estaba comprendida en la misma de igual forma que en la del triángulo está comprendida la de que sus tres ángulos sean iguales a dos rectos o en la de una esfera que todas sus partes equidisten del centro e incluso con mayor evidencia. Y, en consecuencia, es por lo menos tan cierto que Dios, el Ser Perfecto, es o existe como lo pueda ser cualquier demostración de la geometría.

Pero lo que motiva que existan muchas personas persuadidas de que hay una gran dificultad en conocerle y, también, en conocer la naturaleza de su alma, es el que jamás elevan su pensamiento sobre las cosas sensibles y que están hasta tal punto habituados a no considerar cuestión alguna que no sean capaces de imaginar (como de pensar propiamente relacionado con las cosas materiales), que todo aquello que no es imaginable, les parece ininteligible. Lo cual es bastante manifiesto en la máxima que los mismos filósofos defienden como verdadera en las escuelas, según la cual nada hay en el entendimiento que previamente no haya impresionado los sentidos. En efecto, las ideas de Dios y el alma nunca han impresionado los sentidos y me parece que los que desean emplear su imaginación para comprenderlas, hacen lo mismo que si quisieran servirse de sus ojos para oír los sonidos o sentir los olores. Existe aún otra diferencia: que el sentido de la vista no nos asegura menos de la verdad de sus objetos que lo hacen los del olfato u oído, mientras que ni nuestra imaginación ni nuestros sentidos podrían asegurarnos cosa alguna si nuestro entendimiento no interviniese.

En fin, si aún hay hombres que no están suficientemente persuadidos de la existencia de Dios y de su alma en virtud de las razones aducidas por mí, deseo que sepan que todas las otras cosas, sobre las cuales piensan estar seguros, como de tener un cuerpo, de la existencia de astros, de una tierra y cosas semejantes, son menos ciertas. Pues, aunque se tenga una seguridad moral de la existencia de tales cosas, que es tal que, a no ser que se peque de extravagancia, no se puede dudar de las mismas, sin embargo, a no ser que se peque de falta de razón, cuando se trata de una certeza metafísica, no se puede negar que sea razón suficiente para no estar enteramente seguro el haber constatado que es posible imaginarse de igual forma, estando dormido, que se tiene otro cuerpo, que se ven otros astros y otra tierra, sin que exista ninguno de tales seres. Pues cómo podemos saber que los pensamientos tenidos en el sueño son más falsos que los otros, dado que frecuentemente no tienen vivacidad y claridad menor?. Y aunque los ingenios más capaces estudien esta cuestión cuanto les plazca, no creo puedan dar razón alguna que sea suficiente para disipar estaduda, si no presuponen la existencia de Dios. Pues, en primer lugar, incluso lo que anteriormente he considerado como una regla (a saber: que lo concebido clara y distintamente es verdadero) no es válido más que si Dios existe, es un ser perfecto y todo lo que hay en nosotros procede de él. De donde se sigue que nuestras ideas o nociones, siendo seres reales, que provienen de Dios, en todo aquello en lo que son claras y distintas, no pueden ser sino verdaderas. De modo que, si bien frecuentemente poseemos algunas que encierran falsedad, esto no puede provenir sino de aquellas en las que algo es confuso y oscuro, pues en esto participan de la nada, es decir, que no se dan en nosotros sino porque no somos totalmente perfectos. Es evidente que no existe una repugnancia menor en defender que la falsedad o la imperfección, en tanto que tal, procedan de Dios, que existe en defender que la verdad o perfección proceda de la nada. Pero si no conocemos que todo lo que existe en nosotros de real y verdadero procede de un ser perfecto e infinito, por claras y distintas que fuesen nuestras ideas, no tendríamos razón alguna que nos asegurara de que tales ideas tuviesen la perfección de ser verdaderas.

Por tanto, después de que el conocimiento de Dios y el alma nos han convencido de la certeza de esta regla, es fácil conocer que los sueños que imaginamos cuando dormimos, no deben en forma alguna hacernos dudar de la verdad de los pensamientos que tenemos cuando estamos despiertos. Pues, si sucediese, inclusive durmiendo, que se tuviese alguna idea muy distinta como, por ejemplo, que algún geómetra lograse alguna nueva demostra ción, su sueño no impediría que fuese verdad. Y en relación con el error más común de nuestros sueños, consistente en representamos diversos objetos de la misma forma que la obtenida por los sentidos exteriores, carece de importancia el que nos dé ocasión para desconfiar de la verdad de tales ideas, pues pueden inducirnos a error frecuentemente sin que durmamos como sucede a aquellos que padecen de ictericia que todo lo ven de color amarillo o cuando los astros u otros cuerpos demasiado alejados nos parecen de tamaño mucho menor del que en realidad poseen. Pues, bien, estemos en estado de vigilia o bien durmamos, jamás debemos dejarnos persuadir sino por la evidencia de nuestra razón. Y es preciso señalar, que yo afirmo, de nuestra razón y no de nuestra imaginación o de nuestros sentidos, pues aunque vemos el sol muy claramente no debemos juzgar por ello que no posea sino el tamaño con que lo vemos y fácilmente podemos imaginar con cierta claridad una cabeza de león unida al cuerpo de una cabra sin que sea preciso concluir que exista en el mundo una quimera, pues la razón no nos dicta que lo que vemos o imaginamos de este modo, sea verdadero. Por el contrario nos dicta que todas nuestras ideas o nociones deben tener algún fundamento de verdad, pues no sería posible que Dios, que es sumamente per fecto y veraz, las haya puesto en nosotros careciendo del mismo. Y puesto que nuestros razonamientos no son jamás tan evidentes ni completos durante el sueño como durante la vigilia, aunque algunas veces nuestras imágenes sean tanto o más vivas y claras, la razón nos dicta igualmente que no pudiendo nuestros pensamientos ser todos verdaderos, ya que  nosotros no somos omniperfectos, lo que existe de verdad debe encontrarse infaliblemente en aquellos que tenemos estando despiertos más bien que en los que tenemos mientras soñamos.



RESUMEN DEL SÉPTIMO FRAGMENTO

A pesar de que se esté soñando y que todo es falso, no se negaba que las ideas estuvieran en el pensamiento. Descartes había conocido en él que la naturaleza inteligente es distinta de la corporal, considerando que toda composición indica dependencia y que ésta es un defecto que no podía ser una perfección de Dios. Éste es tan cierto como las matemáticas.

Hay una gran dificultad en conocerle y, también, en conocer su alma.  Si aún hay hombres no persuadidos de la existencia de Dios y de su alma en virtud de las razones, que sepan que todos las demás cosas, las cuales piensan estar seguros como de tener un cuerpo, son menos ciertas. Sin embargo, a no ser que se peque de falta de razón, es suficiente para no estar seguro de haber constatado que es posible imaginarse dormido, que se tiene otro cuerpo.

Todo lo que hay en nosotros procede de Dios. Después del conocimiento de éste y el alma, nos han convencido de la certeza de esta regla, es fácil conocer que los sueños que tenemos al estar dormidos, no deben hacernos dudar de la verdad cuando estamos despiertos. La razón nos dicta que nuestras ideas deben tener algún fundamento de verdad, nos dicta que no pudiendo nuestro pensamiento ser verdaderos ya que no somos perfectos.





domingo, 18 de enero de 2015

CONTEXTO HISTÓRICO-CULTURAL Y FILOSÓFICO DE DESCARTES

CONTEXTO HISTÓRICO-CULTURAL Y FILOSÓFICO DE DESCARTES

Contexto histórico:
El Cristianismo, favorecido por el Imperio romano, se había extendido por amplios sectores de la sociedad. En el año 313,  el emperador Constantino I el Grande puso fin a las persecuciones e hizo del Cristianismo una de las religiones oficiales del Imperio. En el 385, el emperador Teodosio al igual que uno de sus predecesores, el cual ha sido nombrado antes, legaliza y oficializa el Cristianismo y decreta penas para los herejes, tras la muerte de éste el Imperio romano se divide: Imperio de Occidente e Imperio de Oriente. La primera fue saqueada por los bárbaros en el 410, en el 476 cae, mientras que la segunda perdurará hasta el año 1453, puesto que cae en manos de los turcos otomanos. En el 529, se cierra la academia de Platón, por lo tanto las ideas clásicas, en especial, las platónicas dejarán de enseñarse, la Iglesia será la encargada ahora de expandir sus ideas también mediante la enseñanza, que tiene lugar en los monasterios. El Papa intenta tomar el relevo reclamando la supremacía universal. Las ciudades empiezan a tomar importancia. Se crean las universidades de Salamanca, Oxford y París. En el Renacimiento se toman los clásicos traídos por los árabes a la Península, y por los herederos del Imperio bizantino.


Contexto cultural:
El humanismo del Renacimiento tuvo tres grandes centros fundamentales de actividad, y todos en Italia: Padua, Venecia y Florencia. El las dos primeras ciudades se centraron en la recuperación de los textos  de Aristóteles. En Florencia, su preocupación fundamental fue la recuperación del pensamiento y los textos de Platón

Los humanistas recuperaron los textos clásicos, establecieron intercambios permanentes entre ellos y llegaron a pensar la posibilidad de establecer una "República de las letras".

Anteriormente, durante la Edad Media, los autores griegos habían sido cristianizados por el pensamiento escolástico. Es decir, que la Iglesia había ejercido un control sobre la herencia clásica, intentando hacerla compatible con la forma de pensamiento y vida cristiana. Los humanistas recuperaron los textos clásicos, establecieron intercambios permanentes entre ellos y llegaron a pensar la posibilidad de establecer una "República de las letras".

En cuanto a la educación, la ciencia profana se distribuían en dos grupos: el trivium (Gramática, Lógica y Retórica) y segundo, el quatrivium (Aritmética, Geometría, Música y Astronomía).



Contexto filosófico:
Guillermo de Occam creía en la separación de fe y razón y que ambas no debían mezclarse.  Según él, las ideas elaboradas a favor de la existencia de Dios no son según Ockham, concluyentes filosóficamente: no parten de premisas evidentes ni se resuelven en demostraciones científicas. Únicamente mediante la fe podemos admitir la existencia de un ser, por lo tanto la filosofía y la teología, es decir, la fe y la razón deben estar separadas.

Ockham u Occam propuso el principio o la idea, conocida como Navaja de Occam, el cual es un principio de economía de simplicidad, que consiste en optar por la explicación más sencilla, puesto que puede ser la válida o la verdadera.

Nicolás Copérnico, defensió que el Sol estaba en el centro del Universo, provocando el paso del geocentrismo al heliocentrismo. Esto se conoce como Revolución copernicana.

Kepler, se centró en las matemáticas y en la observación, formando leyes con las que aplicaba la geometría al movimiento de los planetas alrededor del Sol. Su método científico consistió en la observación de los fenómenos, posterior comprobación de los datos obtenidos, siguiendo el establecimiento de una hipótesis que los explicará y la formulación de leyes.

Galileo, defendió la idea copernicana del Universo (el Sol es el centro). Elaboró un método aplicando las matemáticas a los datos obtenidos por la observación de la naturaleza. Según éste, la experiencia es el fundamento de la ciencia, pero ésta no nos aporta las esencias de las cosas, sino las cualidades primarias o aspectos traducibles en términos matemáticos de la realidad, y las cualidades secundarias o cualidades subjetivas.

Francis Bacon, se oponía a la idea de Aristóteles de que la ciencia es sólo teoría con la que llegamos a la verdad, puesto que él defendía justamente lo contrario, para él la ciencia es praxis. Para éste, el método científico no debe ser deductivo sino inductivo. El inicio de la reflexión científica consiste en evitar los prejuicios, a los que Bacon llamará Ídolos. Existen cuatro tipos de Ídolos. Esto supuso la ruptura definitiva con la Edad Media y con el criterio de autoridad. La razón es autónoma y puede llegar por sí misma a la verdad. Esta misma idea es el trasfondo del método cartesiano.

 Maquiavelo, el cual decía "el fin justifica los medios". Toda acción está justificada.

Por último Descartes, éste al igual que Platón, Aristóteles y la mayoría de pensadores anterior o durante su época, defendía que con las matemáticas se puede llegar a la verdad. Con la duda metódica, trata de encontrar verdades absolutamente ciertas y no dudosas en absoluto. El primer problema planteado es cómo encontrarlas y, para resolverlo, expone el método. Para saber entonces si un argumento es cierto o no, elabora una serie de pasos: evidencia, análisis, síntesis y enumeración. Así se podrá saber la existencia o no de Dios. Descartes propuso los siguientes tipos de ideas: innatas, facticias y adventicias. Éste, también defendía el racionalismo, corriente que propone que mediante la razón obtenemos los conocimientos por nosotros mismos. El pensar ayudó a saber si uno mismo existe: "pienso luego existo". Descartes al igual que Platón, defendía la concepción dualista: mundo exterior, que guarda relación con el cuerpo (res extensa), aquí están las cosas confusas y dudosas; y mundo interior, que guarda relación con el alma (res cogitans), aquí están las cosas, las cuales uno tiene la certeza de que existen. Otros conceptos utilizados por este autor son el finalismo, relacionado con la (causa-efecto); y el mecanicismo que el universo es como una máquina que se puede analizar

martes, 9 de diciembre de 2014

sábado, 6 de diciembre de 2014

Infografia de Platon

   Mapas Conceptuales:


1) Explicación de las dos palabras subrayadas.
2) Identificación y explicación del contenido del texto.







Alexandru Grosu BS-22-




3) Justificación desde la posición filosófica del autor.







Alexandru Grosu BS-22-



4) Relaciona la noticia con los conceptos de Platón.








Alexandru Grosu BS-22-

Contexto Histórico-Cultural-Filosófico de Platón

Contexto Histórico-Cultural-Filosófico de Platón

Histórico: A Platón le toca vivir una época de crisis política. La guerra del Peloponeso enfrentó, durante 30 años, a las dos ciudades más poderosas de Grecia: Atenas y Esparta, representantes de dos modelos políticos diferentes. La democracia ateniense frente a la aristocracia totalitaria espartana. La derrota de Atenas supuso el ascenso al poder del régimen oligárquico de los Treinta Tiranos impuestos por los vencedores. Tiempo después una revuelta restaura la democracia. Sin embargo, para Platón este gobierno fue incluso peor que el anterior. Entre las torpezas que cometió está la condena a muerte de Sócrates. Este episodio convenció definitivamente a Platón de la necesidad de una reforma de la organización política, a la que dedicó gran parte de su esfuerzo intelectual.

Cultural: En lo cultural Platón vive en el momento de mayor esplendor del clasicismo griego. Destacan en literatura los dramas de Sófocles y Eurípides, y las comedias de Aristófanes. También comienzan los estudios históricos con Heródoto y Tucídides. Por otra parte, las artes plásticas y la arquitectura cívico-religiosa viven un florecimiento espectacular.

Filosófico: Platón fue discípulo de Sócrates que se convierte en su mayor influencia. De éste heredó Platón su apuesta por la objetividad de los valores y la verdad, frente al relativismo y escepticismo de los sofistas que se extendía tanto al ámbito del conocimiento como al moral. El intelectualismo también lo debe a Sócrates, concordando con él en que el conocimiento es la vía adecuada para actuar bien y alcanzar la felicidad. Platón tuvo conocimiento, asimismo, de la obra de los primeros filósofos. Rechazó la preocupación de los “Físicos” por la Naturaleza, así como, el mecanicismo de los atomistas. En su defensa de la inmortalidad y reencarnación del alma se percibe la influencia del pitagorismo, al igual que en el papel fundamental que concede, tanto para el Conocimiento, como para la Educación a las Matemáticas. Su concepto de Demiurgo es deudor de la idea de Anaxágoras de una inteligencia ordenadora (nous). Además Platón pretendió cerrar, con su teoría de los dos mundos, la fractura que en el pensamiento griego había abierto la incompatibilidad y enfrentamiento de las posturas sobre el ser y la realidad expresadas por Parménides y Heráclito. Ambos mundos, el del devenir de Heráclito y el eterno e inmutable parmenídeo eran reales, ahora bien, el auténtico es el del eleata, el otro es mera copia.


Enlace : http://www.webdianoia.com/platon/platon_contexto.htm